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jueves, 17 de mayo de 2012

Paté de zanahoria al oporto... ¡no olvidar el oporto!


Tercero del mes pero no menos importante: paté de zanahoria al oporto.
Y este punto es importante porque sin el vino se queda en una crema de zanahoria y no es esto lo que queremos... ¿no? No. El resultado final tiene que ser un untable para tomar con pan o tostadas.

Aunque de los patés hechos este mes no es mi favorito, es cuestión de gustos: a mi madre le encantó más que ninguno. Esta receta también la encontré en el foro vegetariano, del cual ya soy seguidora, aunque las cantidades las distorsioné a mi gusto...

6 zanahorias grandes
1 cebolla
1 puerro
1 diente de ajo
1 vaso de vino de Oporto (Ferreira en este caso)
25 grs. de pan rallado
Aceite de oliva
Sal
Pimienta negra
Orégano
Tomillo

Se pica bien el ajo, la cebolla y el puerro y se pochan con un poco de aceite a fuego medio tirando a bajo para evitar que se peguen. Si la sartén es buena y ajo y cebolla se echan dos minutos antes, el aceite a utilizar es mínimo, por lo jugosa que es la cebolla.
Una vez pochado se agrega la sal y la zanahoria pelada y cortada en rodajas mas o menos finas. No hay necesidad de medir el grosor de los trozos...
Cuando la zanahoria está hecha, es decir que se pueda pinchar un palillo y se note blanda, se agrega el vino.
El olor que se desprende se tiene que disfrutar: el paté lo degustará más gente pero este aroma solo quien cocina. Se sube el fuego y se remueve con frecuencia hasta que desaparezca el líquido (y no vale bebérselo).
Se agrega orégano, tomillo y pimienta al gusto y el pan rallado, se vuelve a remover y se aparta del fuego.

Se deja templar un poco y se tritura.
Es el momento de probar y rectificar en sal y hierbas aromáticas.
Resta dejar enfriar en la nevera y disfrutar.

¡Buen provecho!

martes, 15 de mayo de 2012

Segundo untable del mes: paté de tomates secos



Como comenté en la entrada anterior, cuando me lío a preparar untables se me va la mano.
Parte de los que he hecho estos días ya eran repetidos pero tres de ellos no.

Tras el paté de almendras, tengo que dejar la receta del paté de tomates secos que encontré en un foro vegetariano, de donde también he extraído otras recetas.
"Tengo que" no implica obligación legal pero sí una obligación moral porque cosas así se tienen que compartir por ser uno de esas delicatessen que no se describen como tales hasta que se prueban.

20 tomates secos
50 grs. de almendras
70 cc de aceite de oliva
1/2 limón
1 diente de ajo
Agua

Al igual que con las almendras en el paté anterior, se dejan los tomates toda la noche pero esta vez en el aceite de oliva.
En el momento en que se vaya a preparar el untable, se trituran los tomates con el aceite, el diente de ajo, las almendras y el zumo de medio limón.
Una vez triturado, dependiendo de la densidad, se agrega agua hasta que la textura sea la adecuada para untar.

Siguiendo este orden, no deberían de haber problemas pero si queda demasiado líquido, basta con añadir más almendras.
A mí me parece exquisito y ha sido éxito de público y crítica (que en casa viene siendo lo mismo).

¡Buen provecho!

domingo, 13 de mayo de 2012

Paté de almendras: mejora con las horas


Empieza otra serie de patés o cremas untables. Si es que cuando me da por ahí se me va la mano pero hay recetas tan sencillas y que dan tan buen resultado que no se puede una resistir.
Este paté en concreto es de los que no solo mejora con las horas si no que se debe dejar al menos un día reposar porque el cambio es impresionante.

200 grs. de almendras crudas con piel y sin cáscara
2 dientes de ajo
1/2 limón
50 cc de aceite de oliva
Sal
Pimienta negra
Agua

Para empezar, con un día de antelación hay que dejar las almendras en remojo sin quitarles la piel.
Transcurridas unas 12 horas como mínimo, se trituran las almendras, los dientes de ajo, el zumo del medio limón, el aceite de oliva, un poco de sal y un poco de pimienta negra.
Es posible que dos dientes de ajo sean algo fuertes para alguna gente pero es lo que le da vidilla a este untable.
Lo seguro es que quedará muy espeso por lo que hay que ir agregando agua hasta que quede con la densidad deseada.

Cuando se pruebe no hay que decepcionarse, al principio el sabor predominante es el del ajo pero con el paso de las horas se acentúa la almendra y se convierte en un aperitivo fantástico.

Y aquí dejo un avance de los próximos episodios, como en las series de antes...


¡Buen provecho!