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jueves, 21 de junio de 2012

Crespillos con pimentón de la Vera




Desde que ayer vi la receta de los crespillos en el blog de Manu CatMan, no he pensado en nada mejor para cenar hoy.
Descubrí su blog con el sushi de chuches, algo que intenté con el resultado más desastroso imaginable (y no imaginable...). Desde entonces sigo el blog pero me echo hacia atrás cuando pienso en intentar alguna receta, vuelve a mi memoria el intento de Mock sushi.
Hasta ayer.

Primero me llamó la atención lo de "crespillos". ¿Eso qué es? Luego vi las fotos y me enamoré. Sí, yo siento amor por la comida, por la buena comida. Tal como explica Manu, los crespillos son galletas saladas con pimentón típicas de Murcia. Por aspecto me recuerdan a las regañas pero hay que probarlas para darse cuenta de que no tienen nada que ver.
Son realmente especiales, riquísimos.

300 grs. de harina de fuerza
100 ml. de agua
100 ml. de aceite de oliva
1 cucharadita de sal (para nosotros bien porque comemos con poca sal)
1/2 sobre de levadura seca/química
1 cucharada de postre de pimentón de la Vera o similar

Tan fácil como mezclarlo todo. Si se tiene batidora, thermomix o similar, mucho mejor. Si no, un poco de ejercicio de brazos nunca viene mal. Pero no es necesario mezclar mucho, enseguida se obtiene una masa.

En una superficie amplia, se echa la masa y se acaba de mezclar y juntar.
Con el rodillo, se extiende la masa hacia delante, hacia detrás y hacia los lados. Al final tiene que quedar una masa fina, a lo sumo de un centímetro de grosor. Con un cuchillo afilado se van cortando los crespillos, el tamaño va a gustos.

Una vez cortados, se reparten sobre el papel vegetal que a su vez está sobre la bandeja del horno. Con las medidas utilizadas se cubre toda la bandeja. No pasa nada si se tocan entre sí, no es como con las galletas, la masa no crece ni se pega.

Como siempre, el horno precalentado a 200º. Sin bajar la temperatura, se hornean 20 minutos. Se sacan del horno y se sacan de la bandeja para que enfríen y endurezcan un poco. En 15 minutos están listos para comer.
No quedan duros del todo, yo los prefiero así. Pero si mi gusto no es compartido, basta dejarlos de 5 a 10 minutos más en el horno.
Son perfectos para aperitivos o para comer con embutidos y quesos.

Con chorizo del pueblo y queso al romero...

Me ha encantado y me alegra el haberme lanzado de nuevo con una receta de Manu.

¡Buen provecho!

viernes, 1 de junio de 2012

Berenjena casi crujiente con miel


Esta mañana recibí un comentario al respecto de la ensalada con berenjena y salmón del otro día.
Anita propuso, como buena comensal, un contraste de texturas: frente al salmón suave y graso, un crujiente de berenjena. ¡Buena idea! Sí... suena bien... un pequeño problema ¡¡nunca he conseguido que me quede crujiente!!
Me gusta la berenjena frita pero siempre me queda blandengue (que suena peor que blanda sin más). Dispuesta a intentarlo de nuevo, investigué por la red y encontré la opción que describo a continuación.

1 Berenjena
Harina
Agua
Aceite de oliva
Miel
Chutney de manzana golden

Se lava bien la berenjena y se corta a rodajas finas, lo más finas posibles sin dejarse los dedos. Se dejan un rato en el escurridor para que sequen bien. En un plato una buena cantidad de harina. En otro plato hondo, agua.

Se cubre el fondo de una sartén con aceite y el fuego fuerte. En cuanto empiece a humear, se echan rodajas de berenjena que previamente se pasan por harina primero y agua después. Hay que prestar atención puesto que enseguida se "tuesta" la berenjena, se les da la vuelta y se retiran en cuanto se tuesten. Se dejan en un plato sobre el que haya papel de cocina para que suelten el aceite sobrante.
Se tiene que repetir todo esto hasta terminar con la berenjena.

Mucho cuidado con el aceite caliente: ataca. Y mucha paciencia porque no se pueden hacer muchos trozos de vez: si quedan juntos acabarán pegados y no es eso lo que se busca. Queda dejar enfriar y servir.
No he encontrado todavía el punto completamente crujiente que busco, el que produce incluso sonido, pero esta vez he quedado más cerca que nunca.

¿Y se come así sin más?
Pues este plato está buenísimo con miel, y más si es miel de pueblo.
Otra opción es el chutney de manzana golden. Recomiendo el Deluxe del LIDL, no porque me lleve comisión si no porque, sinceramente, está muy bueno.


Una cerveza bien fría completa aporta el toque final.

¡Buen provecho!